domingo, 31 de mayo de 2009

Adios, abuelita

Nanita, seguimos recordandote a pesar de que el tiempo ha transcurrido. Muchas veces hablamos de los felices recuerdos, donde siempre estas presente. Siempre pensamos en ti y desearia tenerte a mi lado para escuchar tus sabios consejos. Hoy encontre este poema que te dedico con mucho amor y nostalgia.

Tus ojos son dos estrellas brillantes
Que en el día mas triste se apagaron
Y que nunca más mi alma iluminaron
Me invadió un dolor que nunca sentí antes.

La tristeza es tal como un océano profundo
Entre más caes más obscura se torna tu alma
Tan solitaria y callada tal como su fondo
Mi corazón te llora te suplica y te aclama.

Tú moriste sin morir ya que estas aquí
Tú cuerpo se fue pero tú alma sigue aquí
Tú estas en cada recuerdo mi corazón
Siempre querré verte y esa será mi ilusión

Mi corazón llora por tu ausencia
Y ese dolor atormenta mi existencia,
Pero siempre buscas como recordarte
y por eso yo nunca podré olvidarte.